|
walter villanueva azaña
CRECIMIENTO COMPLETO
En respuesta, niños,
siendo nuestro el O R B E,
la tierra junta que florecerá
en el final de los amaneceres,
niños, en respuesta,
el crecimiento,
las protestas de leche y los dientes.
Niños,
suelten las canicas hasta
quiñar el hoyo sucio,
las canicas sueltas para resbalar
los malos juegos y las trampas.
El presente es duro.
La infancia, niños,
debe crecer con sus olas encrespadas
con la edad maestra y de oro
para fortalecer tus pasos.
Crecimiento niños, completo
y con trompo
con las bombardas asestando
las paredes de la vieja escuela
esa pizarra pálida
de ALFA BETOS
extraños e indescifrables
para los mmms, los agús en alto,
extraños para tu edad y tus juegos
de guerrita incansable.
Niños,
la niñez ha sido raptada,
la conciencia permanece en salmuera
lejos de la patria y del suelo,
la niñez ha perdido la semilla
y sus manos han dejado de ser blancas.
El mismo brinco que antes dabas
ahora no tiene la alegría tuya
no tiene el sueño que narrabas
como un marinero viejo.
Niños, niñas
la orfandad recorre el mundo
y, a cada paso, millones de sonrisas tiernas
quedan varadas en la orilla
como pescados tristes
¿No ha llegado la hora de espantarla con otro juego?
|